Ha sido una intensa semana de largas charlas de autocuidado, autosanado y todos los autos que se refieren a los proceso de crecimiento propio. Es que pensar un día que lo tienes todo, absolutamente todo y al otro día darte cuenta que el cliche de "No necesito nada mas" sacado de la boca de Bill Parrish (Anthony Hopkins) en Meet Joe Black de Martin Brest, es simplemente eso... un estado de felicidad momentáneo Creo humildemente, que en algunos casos, como el de Bill Parrish, -la felicidad plena como estado de vida- debe ser reflexión de cuando se ha vivido una larga vida ad portas de morir.
Sin embargo no es mi caso (no porque tal vez mañana no pueda morir), si no que por el hecho de que aun no he vivido una larga vida como para reflexionar si lo he tenido todo o no. En este proceso de "tratar de entender" el porque de las cosas, el cual fue gatillado por un evento traumático, como sucede en muchos de los cuestionamientos a nuestro actuar y pensar. Primero que todo, me cuestione el simple hecho de cuestionarme... porque hoy me estoy haciendo tantas preguntas y no ayer por ejemplo?. Simple! ayer dije que lo tenía todo!
Tal vez, fui un poco apresurado en declararme absolutamente feliz, cegandome a la posibilidad remota de que algo pudiese estar fallando en mi vida, en mi actuar o en mi pensar. Es que la naturaleza humana no lleva peligrosamente a la arrogancia (Tenemos casos desde el Titanic hasta las Torres Gemelas), a la subjetividad y a la negación de lo que realmente nos molesta, mas aun cuando no existe plena conciencia de lo que esta pasando a tu alrededor.
En segunda instancia, mi cuestionamiento se dirigió a mi actuar. Hace un tiempo, cuando volvi a la ciudad, el regresar me traía con una gran mochila llena de metas. Estas metas, de gran espectro, iban desde las profesionales, personales, familiares, banales etc. Y eran esas metas las que me daban animos de seguir caminando sonriente por la vida. Hablo de intensidad, la cual pocas personas tienen y que hace que tus logros sean mas valiosos. Esa intensidad también entrega una fuerza infinita para crecer, amar e incluso, perdonar.
En algun punto de mis 30, olvide esa mochila en un rincón del tiempo, con la típica consigna de "mañana sera el día"... y fueron pasando días semanas, meses y la olvide!. Resultado al día de hoy... una culpa conmigo por no responder a mis propias necesidades. Si no soy capaz de mantenerme "contento" como poder siquiera pensar en mantener a alguien contento.!!!.
Todo esta tremenda "paja mental" ha sido tema de discusión entre mis pares. Unas opiniones van desde el "Estás mal negro!", otras apuntan a "y que tiene que ver ese tremendo dilema con el hecho que todo terminara?", y finalmente otros que asienten con la cabeza, lo cual asumo que por lo menos validan mi posición.
Básicamente apunto a hecho de crecer. En mi caso, esa mochila llena de metas son parte de mi crecimiento como persona, como ser individual y solitario. Ese acto de crecer implica necesariamente aprender... a conocer, a comprender, a callar muchas veces, a no hacerlo en otras, a sonreír y a amar.
Mi mochila como dije antes, la olvide en algún rincón. Y entre el shock de lo sucedido y la confusión del momento no pude rescatarla rápidamente Hoy pesa mucho mas que la ultima vez que la tuve en mis hombros. Creo que se debe a que me sentí a gusto en una zona de comodidad, sin pretender salir a buscar nuevas metas. Y para que no pese, hay que alivianarla... para ello, existen infinidades de posibilidades. Desde olvidar cada una de las que cargaste, ignorarlas un rato o cargárselas al mas cercano. Yo elijo otra opción, la de vaciar la mochila cumpliendo las metas. Hoy mi meta es expresar, no reprimir y volver a sonreír Las siguientes las iremos descubriendo de a poco. Por hoy tengo esa meta. El aminar será lento, ya que sin ser parte de una guerra, pareciese que estuve en una... una explosión, silencio, luego mucho ruido y finalmente la herida. Pero ahí esta la mochila y decidí cargarla otra vez. Y al decir cargarla no hablo en sentido de carga como peso agobiante, si no mas bien como carga de un mochilero que se emociona por tomar una ruta. Ahi esta lo necesario para "sobrevivir". En mi mochila está lo necesario para crecer.
Quien sabe... tal vez cuando tenga 65 pueda decir... No necesito nada mas!El discurso de Bill Parrish.
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